Familia Piñera Piñera

Autora: Asunción Rivero Cuesta

Porfolio de las Fiestas de El Carmen 2025

Celestino Piñera Piñera, nació en la parroquia de Deva en 1914 y su esposa Sara Piñera en 1924 en Fojanes (Somió). Se casaron en 1945 en la Iglesia de San Julián de Somió, el banquete en El Restaurante el Cañaveral. El matrimonio fue a vivir al Barrio de La Guía (Somió), en la actual Avd. del Jardín Botánico. Tuvieron dos hijos, Geli y Álvaro.

La familia estuvo muy vinculada a la parroquia de Somió, siendo el patriarca parte activa de la Adoración Nocturna, colaboró en el Cabezas de Familia de Somió bajo la dirección de Carmela Requejo, en cuya época designaron nombre a los caminos de la parroquia. Trabajó en el Ferrocarril de Langreo hasta su prejubilación con 60 años, ejerció de profesor en La Escuela Revillagigedo sita en el Natahoyo.

Luchó por el transporte público al frente de la Comisión de Policía Urbana en el Ayuntamiento de Gijón, después de 13 años en las Consistoriales(concejal), pasó a ocupar un puesto en la Empresa Municipal de Transportes (Emtusa), donde se jubiló a finales de 1984.

 En 1953, siendo alcalde de la ciudad D José García Bernardo, con la ayuda, apoyo e idea  del Concejal  Casimiro Velasco(residente en la Colonia del Piles de dicha parroquia) y  también conocedor de las carencias y dificultades para acceder a la parroquia ,nació la idea del transporte público y el Consistorio encomendó a Celestino acudir a una feria de Barcelona, pues nadie quería hacerse cargo de ello ,y se lo encomendaron por entender que sus conocimientos sobre transporte podían servir para algo por estar trabajando en el Ferrocarril de Langreo, allí gestionó la adquisición de dos autobuses ingleses “Leyland” por 4 millones de pesetas y el 18 de julio de 1953 nacieron las dos primeras líneas de autobús público de Gijón realizando el servicio desde la Plaza de El Carmen hasta Tremañes uno y la otra hasta Somió. Cuatro mil viajeros utilizaron las dos líneas en la jornada inaugural. Este transporte fue municipal hasta 1958, con el regidor Cecilio Oliver Sobera pasaron a depender de una empresa privada, “Traval” gestionándola unos años. Después salió un concurso público en el que compitió con una llamada Empresas Reunidas, integrada por Autos Arrojo, Alsa y el Ferrocarril de Langreo, que fue la concesionaria y así nacieron los Transportes Urbanos de Gijón con la ampliación de rutas y autobuses. Los entrañables tranvías veían iniciada su desaparición por varias causas y en 1964 desaparecieron.

En 1978 el Ayuntamiento de Gijón restableció la empresa pública dando lugar a Emtusa.

Celestino hace 40 años, opinaba que Gijón tenía que decidirse a crear dos o tres vías perpendiculares que atravesaran la ciudad evitando los aparcamientos, para la comodidad del tráfico, no podía comprender que, por culpa de los semáforos y otras circunstancias, el autobús tardara desde los Jardines de la Reina al puerto de El Musel más que un automóvil ir a Oviedo. 

Su hija Geli vivió en La Guía 74 años y sus recuerdos son de buena vecindad, ambiente familiar extraordinario, relaciones de ayuda con la comida, colaboración con diversas tareas, quehaceres…El primer teléfono del barrio lo instalaron en su casa y era utilizado por los vecinos para sus necesidades. La puerta de su casa siempre estaba abierta para ayudar, a todos y con todo, Sara era muy querida por el vecindario y colaboraba con todo lo que podía o le pedían.

Los dos hermanos participaron en las actividades parroquiales, tanto culturales como religiosas, colaborando en el Centro, en el catecismo, procesiones, reuniones. Las convicciones religiosas de su hogar los llevo a estudiar en centro religiosos, ella en el San Vicente y él en El Corazón de María. Bajaban en el tranvía primero y luego en el autobús público, acompañados de una niña algo que ellos. Ella con 15 años finalizó sus estudios en el colegio y comenzó en la Academia Riesgo para aprender secretariado y taquigrafía.

En la adolescencia acudían al cine y a veces a misa en la Universidad Laboral. Allí entablaron amistad con los alumnos internos en el centro, amistades que aún conserva e incluso alguno adquirió segunda residencia en la provincia.

A los 18 años comenzó a trabajar en la oficina de la fábrica Camisas IKE, pero debido a su capacidad para innovar, explorar, aprender, gusto por el trabajo bien realizado, la cambiaron a la sección de diseño para combinar telas, colores, botones, cuellos, preparar muestrarios. Con 19 años obtuvo el carnet de conducir, antes debían cursar Trabajo Social para poder presentarse, ella hizo una canastilla. Viajó mucho tanto por trabajo como por ocio. Acudía con la empresa a Barcelona, Milán (Italia), Frankfurt (Alemania) a las principales ferias de muestras de tejidos para elegir telas, complementos para las camisas y actualizarse en la moda del sector. Por ocio fue con amigas y compañeras del trabajo a Suiza, Londres, La Selva Negra… Su vinculación con la fábrica finalizó en 1990, y unos años más tarde abrió con su amiga Telvi, fallecida recientemente, la tienda de telas infantiles y complementos “Plumetti” en la calle Cabrales, ahí finalizo su vida laboral.

Todo esto lo pudo hacer gracias a un padre adelantado a su tiempo, moderno y comprensivo que siempre la apoyó y aconsejó en sus decisiones

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