Los barrios lo pasan de miedo

Autor: M. Moro

Fuente: El comercio

Cimavilla acogió un taller para reivindicar la tradición celta del Samaín. Nuevo Roces, Somió y Deva o El Llano también se disfrazan.

Taller infantil de guirnaldas del miedo y pintacaras terrorífico organizado el sábado en la sede vecinal de Somió, adonde los niños tenían que acudir disfrazados. / E. C.

La lluvia no pudo ayer con las ganas de celebrar en los barrios gijoneses la fiesta de origen celta del Samaín que está detrás de toda la parafernalia de calabazas, trucos, tratos y siniestros disfraces para la Noche de los Difuntos que ha exportado a medio mundo Estados Unidos. Abierto al Amanecer trasladó por primera vez su actividad a la Casa del Chino, de Cimavilla, en su objetivo de extender y aumentar sus acciones en todos los barrios. Con motivo de la Noche de Difuntos, organizó varios talleres de celebración del Samaín. Los hubo sobre la buena muerte con la colaboración de la asociación Derecho a Morir Dignamente, sobre magia, tarot y cócteles sin alcohol. Un rastreo nocturno por el histórico barrio de pescadores para pasárselo de miedo puso la guinda. En todas las actividades organizadas por Abierto participaron jóvenes de entre 13 y 35 años previa inscripción gratuita.

En El Llano la Asociación Sociocultural La Serena organizó el segundo concurso de escaparates dedicado a la celebración de la fiesta de Samaín (Halloween), un ciclo de cine de terror y una entretenida charla en el centro municipal sobre el hombre lobo en Asturias a cargo del escritor y etnógrafo Alberto Álvarez Peña. Además, la historiadora Arantza Margolles, colaboradora de EL COMERCIO, realizó visitas guiadas en asturiano por las calles donde se cometieron los crímenes más atroces y espeluznantes a principios del siglo XX. Unas rutas denominadas ‘El Llano mete mieu’.

En Nuevo Roces los niños terminaron ayer por la tarde, en la sede vecinal, los monstruosos disfraces que comenzaron en el taller celebrado el pasado día 23. Una vez ataviados para Halloween, un séquito de vampiros, brujas, fantasmas y otras criaturas del averno salieron con sus familias a hacer ‘truco o trato’ por los establecimientos comerciales del barrio, calles y vecindario en general pese al agua.

La bruxa del Botánico

En Somió, la Asociación de Vecinos San Julián organizó el sábado en su sede un taller infantil de guirnaldas del miedo y pintacaras terrorífico al que hubo que acudir disfrazado.

En el Botánico la protagonista fue la bruxa del Samaín. La cuentacuentos interactuó con los niños y sus familias en varios pases en horario ininterrumpido entre las 12.20 y 17.40 horas. Hoy repite.

También se montó un auténtico pasaje de terror en el camping de Deva.

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